Cuando uno es un pichón de ingeniero, en algunas clases ponen el ejemplo de “un ingeniero prometedor se mandó tal cagada por no saber hacer tal cosa”, y generalmente se termina pensando que quien hizo el enunciado -o sea, ese profesor-, fue quien lo vivió y que ha preferido permanecer en el anonimato para que los alumnos no le pierdan el poco respeto que le tienen.
sábado, 31 de agosto de 2013
¿Por qué Taxingeniería?
Es una forma de tomar con un poco de humor la realidad del oficio técnico en Argentina, el cual está bastante maltratado.
Me tocó ser ingeniero químico en la década del 2000, una época que no fue mala, pero está muy alejada de la edad de oro del oficio dado que, cuando uno escucha los relatos de los “sabios ancianos de la ingeniería” -los profesores de mi casa de estudio-, se da cuenta de que antes la mano venía más fácil, es decir, buscar trabajo no era necesario, los empresarios te buscaban a vos y, aparte, los emprendimientos propios andaban sobre ruedas.
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